Entrevista a Lidewij Edelkoort

Escrito por el 3 diciembre, 2019 § 0 comments

Lidewij EdelkoortPor Txema Ybarra

A esta “cazadora” de tendencias, la revista ‘Time’ la considera una de las personas con mayor poder de influencia en el mundo de la moda. Al frente de la empresa Tren Union, Lidewij Edelkoort (Holanda, 1950) dice qué se llevará y qué no a todo tipo de empresas vinculadas al consumo y sobre ello hablamos en el pasado Madrid Design Festival.

Promovió el manifiesto Anti_Fashion (anti moda) y sin embargo dice amar la moda. ¿Cómo se resuelve esta antítesis?

Me encanta la moda pero estoy muy preocupada por cómo está funcionando la industria de la moda, que parece haber llegado a su límite. Solo hay que salir en la calle: está llena de tiendas vacías. Y como me encanta la moda, me gustaría verla recuperarse.

Quizá la moda tenga un problema con su propio nombre: moda, en oposición a tendencia, que le obliga a renovarse a un ritmo insostenible.

Lo que creo es que la moda se ha pasado de moda porque no tiene en cuenta la nueva sociedad en la que vivimos, en la que se trabaja en equipo y el conocimiento se comparte generosamente. Lo opuesto es esa estructura jerárquica de las empresas en las que todo depende de la agenda de contactos de sus grandes jefes. Está obsoleto.

Si pensamos en la gran madeja que es la industria de la moda, son variables de todo tipo las que afectan a su funcionamiento.

Y nada funciona. La educación parece de otro siglo, se emplean fibras de mala calidad que además son malas para el planeta, los procesos de fabricación implican un régimen de esclavitud encubierta, los desfiles de moda son un rollo –hay que esperar dos horas para un espectáculo de diez minutos– y la publicidad nos toma por tontos, porque parece ignorar nuestra capacidad de estar bien informados.

¿Es necesario cambiar de ropa cada dos por tres?

No. La gente debería salir de compras por su propio armario o por el de sus amigos, y ver así cuáles son sus verdaderas necesidades. Si no dejas de comprar, pierdes la capacidad de valorar lo que ya tienes.

¿Son los productos artesanos y los hechos para durar para siempre una respuesta?

No creo que la ropa tenga que ser para siempre, pero sí que tiene que durar lo suficiente. Que la producción sea industrial o artesana no importa tanto como se haya diseñado y producido bien. Lo interesante es darle una nueva vida jugando con nuevas combinaciones en cada temporada. Mira lo que pasa cuando sales de viaje vacaciones: al no poder llevar de todo en la maleta, te arreglas con cuatro cosas y eres feliz, porque cuanto menos tienes mejor desarrollas tu creatividad.

Nos encanta tomarnos las cosas con calma y parece que llegamos tarde a todo. ¿Cómo se arregla eso?

Pues vamos tarde porque nos lo estamos tomando con demasiada calma. De aquí a 20 años es probable que tengamos que afrontar un desastre medioambiental y no parece que se esté haciendo algo al respecto en serio. Ni siquiera Europa.

¿Estamos preparados para esta distopía?

Vamos a tener que estarlo porque nos encontraremos con muchas facturas medioambientales que pagar. Ya lo estamos haciendo.

¿Cuáles son sus mejores ejemplos de marcas honestas, responsables y rentables?

Me encanta la estadounidense Eileen Fisher, que mantiene la calidad de sus fibras sin dejar de crecer. Invita a sus clientes a que traigan su ropa para arreglarla y lo que no tiene arreglo, lo reciclan para producir nuevos textiles. En España tenéis el magnífico ejemplo de Ecoalf. En ambos casos se trata de gente joven que hace lo correcto y es dueña de su destino. También hay que mencionar a Patagonia, que te dijo antes que nadie que era mejor arreglar la chaqueta vieja que comprar una nueva. Gracias a este mensaje se convirtió en una empresa de éxito.

¿De dónde vendrán los nuevos diseñadores de moda?

Del hemisferio sur: de África, Sudamérica, India… Llevan unos cuantos años preparándose y ahora quieren ser el centro de atención. Contribuirán con más color, con más alma y con un espíritu más salvaje a la moda. Nos divertiremos, creo.

¿Qué nuevos materiales vamos a ver?

La biotecnología está haciendo maravillas con la genética. Será capaz de producir seda de araña, la más resistente del mundo, en sustitución de las fibras sintéticas. También veremos la confección de cuero vegano, de forma que puedas tener unos zapatos de piel de serpiente sin haber matado a ningún bicho. A su vez se recuperan fibras que cayeron en el desuso como el cáñamo, que emplea mucha menos agua que el algodón. La alta y la baja tecnología trabajarán juntas.

En su libro ‘A labor of love’ hace una defensa encendida de la tradicional ropa de trabajo. ¿Nos ponen los uniformes?

La defendí porque se confeccionaba con materiales honestos y todo el proceso de producción mantenía una integridad. Ahora estamos viendo cómo la inteligencia artificial está sustituyendo a la mano de obra. Así que hay algo de nostalgia en todo ello y a su vez anuncia una gran batalla que ha comenzado ya.

¿Dónde busca las tendencias?

Más bien ellas vienen a mí. Digamos que las ideas flotan en el aire y yo trato de captarlas para luego estudiarlas. Es un trabajo con cierto componente mágico.

¿Dónde hay que buscar hoy la inspiración?

Se pueden encontrar muchas soluciones a los problemas de hoy día en viejas recetas que tenían en cuenta los equilibrios de la naturaleza. Tengo la sensación de que cuanto más viajas al pasado, más lo haces al futuro. Creo que la arqueología tiene grandes respuestas que darnos a nuestras inquietudes actuales.

¿Cómo detecta que una tendencia se ha agotado?

Cuando ves que se sobreproduce cierto tipo de imágenes o te cansas de algunas palabras. Empiezas a pensar que algo ya no funciona y necesitamos saberlo porque nuestros clientes nos lo exigen

A veces parece que todo es tendencia porque todo se acaba por reivindicar en algún momento. ¿No deberíamos escribir el manifiesto Anti_trend?

Es una palabra peligrosa porque se usa para todo…

Todo vuelve: los 60, 70, 80, 90…

Pero no por las mismas razones y eso hay que estudiarlo. En todo caso, yo miro más al futuro y no tanto a lo que pasa hoy porque si no ya iría tarde.

Como experta en color, ¿puede decirnos cómo luce este año?

Lo que está ocurriendo es que los espacios interiores que antes eran blancos se están oscureciendo y viceversa. En mi última carta de color, que acabo de publicar, hemos apostado por el marrón.

¿Por qué el marrón?

Porque necesitamos tratar mejor al medioambiente y ser más cálidos y cercanos con los demás. Y el marrón representa mejor estas actitudes que ningún otro color.

¿Qué otros colores irrumpirán con fuerza?

El bronce como sustituto del acero inoxidable es uno de ellos.

¿Los colores tienen un componente espiritual?

Depende del material en que los uses.

*Entrevista publicada en el especial Gran Invierno 2019 de Fuera de Serie.

 

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